Cómo evitarlo
Ésta es una cuestión peliaguda, ya que, estrictamente hablando, no existe forma humana (ni mecánica) de evitarlo por completo. Se pueden apuntar una serie de sugerencias, que si bien no nos impermeabilizarán al correo basura, sí que al menos lo harán disminuir significativamente.
En los pocos casos en que dentro del correo basura aparezca la dirección electrónica o postal, teléfono, fax o lo que sea, del spammer, se les puede contestar diciéndoles que nos borren de sus listas. Desgraciadamente, no suelen incluir estos datos, y las direcciones de correo (lo que vemos en el campo “De:” de nuestro cliente de correo) suelen ser falsas o han sido suplantadas (spoofing). Y lo que es peor. A veces responderles pidiendo que nos eliminen equivale a confirmar que nuestra dirección de correo es válida, con lo cual pueden venderla a terceros, después de haberse asegurado de que corresponde a un usuario real. Por este último motivo, puede ser una buena idea mandarles un correo con un mensaje de error, como si esa dirección no existiese.
El siguiente paso es escribir al proveedor de acceso a Internet del spammer, denunciando sus acciones, que puede que le hayan pasado inadvertidas al proveedor. Sin embargo, no suele ser fácil averiguar quién es el proveedor, pues como queda dicho, lo normal es que usen direcciones falsas. No obstante, si se bucea en las aguas procelosas de las cabeceras de los correos, se puede encontrar el nombre de la máquina que envió el correo, y con utilidades como el Whois se puede llegar a obtener información sobre el proveedor.
Una forma de evitar que te llegue correo indeseado consiste en filtrar todo el correo entrante. Muchos de los clientes de correo más extendidos están dotados de la posibilidad de especificar direcciones de correo de las cuales no se aceptará ningún mensaje. Por lo tanto, si alguna vez hemos recibido un correo basura de alguien@unamáquina.com, añadiremos en el filtro esta dirección y en el futuro no recibiremos en nuestro buzón más correo de ellos. Por desgracia, este método no nos protege de direcciones que desconocemos. Puedes encontrar una descripción más detallada de cómo hacerlo en Outlook Express y en Netscape Messenger en la sección de Consejos prácticos.
Conscientes de las técnicas de que se sirven los spammers para recolectar por la Red direcciones de correo, lo más inteligente es no dejar nuestra dirección en sus lugares predilectos de rapiña, como los grupos de noticias de Usenet y las listas de distribución. Para el primer caso, se puede eliminar nuestra dirección de la típica firma al final del mensaje o bien advertir de que se cambiará alguna letra, de modo que los programas automáticos de buitreo de direcciones las recojan alteradas y por lo tanto inservibles. Por ejemplo:
ESTE ES UN EJEMPLO:
email: <gonzalo@iec.csic.es-antispam>
(no olvide eliminar -antispam al responder)
También debes cambiarlo en el campo De: y Responder a: de tu cliente de correo.
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